Heme aqui, retornado en la urbe, al laburo, a mi compañero y a la recta que lleva caminos a la revuelta final. Bien de nuevo, instalado en la Brigada Gay y en el movimiento homosexual, entre los amigos y en la pareja de siempre.Saludo a es viejo grupo de miristas ochenteros, que me trajeron lo mejor de mi vida a la memoria: las manos limpias y el corazón llenos de ideales.
Vamos con las mejores tertulias desde esta ventana que tiene vista al mar en medio de Santiago, con los mejores verdes esperados para abril y con las huídas a mi Puerto cada cierto rato para llenar el alma de banderas, de identidad y de calma.


Bienvenidos al año laboral 2006.
